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Desaladora del Algarve: agua marina para millones

Desaladora del Algarve: agua marina para millones
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

Portugal apuesta por la desaladora del Algarve ante la escasez de agua

El Algarve, región turística del sur de Portugal conocida por sus playas y acantilados dorados, enfrenta un desafío hídrico que ha impulsado la búsqueda de soluciones innovadoras. La desaladora del Algarve surge como respuesta a las sequías prolongadas y la presión sobre los recursos de agua disponibles en una zona donde las precipitaciones no garantizan el abastecimiento sostenible.

La construcción de la Estação de Dessalinização de Água do Mar do Algarve (EDAM) representa un cambio estratégico en la gestión hídrica portuguesa. Este proyecto se desarrolla en el municipio de Albufeira con una inversión inicial de 108 millones de euros. La infraestructura transformará agua del mar en agua potable mediante tecnología de vanguardia, abordando un problema que ha condicionado el desarrollo sostenible de esta región durante años.

Características técnicas de la desaladora del Algarve

La desaladora del Algarve utilizará el proceso de ósmosis inversa, una tecnología probada en otros territorios mediterráneos. Su capacidad inicial permitirá producir 16 hectómetros cúbicos anuales, equivalentes a 43.200 metros cúbicos diarios. Esta producción satisfará una parte significativa de la demanda de agua en la región, con una expansión posterior prevista hasta 24 hectómetros cúbicos anuales. El inicio de operaciones está programado para 2028.

El funcionamiento de esta desaladora del Algarve implica múltiples fases de tratamiento. Primero, se capta agua marina mediante estructuras especializadas. Después, sistemas de pretratamiento eliminan partículas e impurezas. El agua pasa posteriormente a través de membranas especiales que retienen sales disueltas, reduciendo significativamente su concentración salina. Finalmente, se realiza una remineralización y desinfección para ajustar las características del agua antes de incorporarla al sistema de abastecimiento público.

Desafíos ambientales y gestión de residuos

La desalación genera salmuera como subproducto, aspecto que requiere cuidadosa gestión ambiental. El proyecto de la desaladora del Algarve incluye un emisario marino para devolver la salmuera al océano mediante sistemas de dispersión. Estos mecanismos buscan minimizar el impacto ambiental sobre los ecosistemas marinos, combinando la captación costera con protecciones ambientales específicas.

La infraestructura marina del proyecto es extensa. Las torres de captación se conectan mediante conducciones a la planta principal, mientras que sistemas de monitoreo continuo evalúan los efectos sobre el entorno. Esta aproximación integral refleja la madurez de la tecnología desalinizadora, que ha aprendido de décadas de experiencia en regiones como Canarias y el Mediterráneo.

Antecedentes de la desalación en territorio ibérico

España pionera en desalación marina hace más de seis décadas con la primera instalación en Lanzarote en 1964. Desde entonces, desaladoras operan en Canarias y zonas del litoral mediterráneo, convirtiéndose en herramientas habituales para garantizar abastecimiento en territorios con limitaciones hídricas. Portugal llega ahora a un punto de inflexión: la EDAM del Algarve será la primera gran estación desalinizadora de agua de mar para abastecimiento público en Portugal continental.

Esta incorporación tecnológica responde a necesidades concretas derivadas de ciclos de sequía repetidos. El Algarve depende históricamente de embalses y aguas subterráneas, pero períodos prolongados sin precipitaciones han aumentado la presión sobre estas reservas tradicionales. La desaladora del Algarve complementa estas fuentes, proporcionando una alternativa independiente de variaciones climáticas estacionales.

Estrategia integral de gestión hídrica en el Algarve

La desalación no constituye la única medida adoptada por las autoridades portuguesas. La estrategia regional combina la nueva infraestructura con iniciativas de eficiencia hídrica. Estas incluyen el impulso de agua reutilizada para usos no potables, reducción de pérdidas en redes de distribución y mejora de interconexiones del sistema de abastecimiento público. Este enfoque multifacético refleja la comprensión de que la sostenibilidad hídrica requiere múltiples soluciones complementarias.

La reutilización de agua tratada en agricultura y usos industriales reduce la presión sobre fuentes convencionales. Mejoras en infraestructuras envejecidas disminuyen desperdicio, mientras que interconexiones mejoradas facilitan la distribución eficiente. La desaladora del Algarve se integra dentro de este marco más amplio, funcionando como pieza clave de una solución integral.

Implicaciones para la gestión de agua en el Mediterráneo

El proyecto portugués ilustra cómo ha evolucionado la respuesta a la escasez hídrica en regiones mediterráneas. La desalación ha transitado desde solución excepcional a herramienta estándar en zonas costeras con ciclos de sequía. Esta normalización de la tecnología refleja tanto su madurez como la urgencia de garantizar abastecimiento sostenible en territorios vulnerables al cambio climático.

La desaladora del Algarve permitirá que la región mantenga su capacidad de desarrollo turístico, agrícola e industrial sin comprometer los acuíferos locales. Al diversificar las fuentes de agua, el Algarve reduce su vulnerabilidad ante episodios futuros de escasez. Este modelo de gestión anticipada del riesgo hídrico probablemente inspire iniciativas similares en otras regiones mediterráneas que enfrentan presiones hídricas crecientes. La entrada en funcionamiento en 2028 marcará un hito en la seguridad hídrica portuguesa y en la demostración de cómo la tecnología moderna aborda desafíos de sostenibilidad ambiental.

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